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  • LA CRUZ DE DOBLE BRAZO PDF

    LA CRUZ DE DOBLE BRAZO PDF

    Autor: Ignacio Sanchez Navarro.

    Marcha de Procesión De Ignacio Sánchez Navarro, dedicada a la patrona de Caravaca de la Cruz (Murcia)

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    SOL-002 PDF

    • 19,00 € IVA incluído

    Disponibilidad: DISPONIBLE

    Esta marcha está dedicada a la patrona de Caravaca de la Cruz (Murcia), la Santísima y Vera-Cruz. La Cruz de Caravaca es un lignum crucis, es decir, un fragmento de la verdadera cruz en la que Jesús Nuestro Señor fue crucificado.  Se conserva en un relicario con forma de cruz de doble brazo horizontal, (de 7 y 10 cms) y de 17 cms. de alto. Según la tradición perteneció al patriarca Roberto de Jerusalén, primer obispo de la ciudad santa una vez conquistada a los musulmanes por la primera cruzada (1099). Ciento treinta años más tarde (1229), en la sexta cruzada, durante la estancia en Jerusalén del emperador Federico II, un obispo, sucesor de Roberto en el patriarcado, tenía posesión de la reliquia. Dos años después la cruz estaba milagrosamente en Caravaca.

    Desde 1998 Caravaca de la Cruz es una de las cinco ciudades del mundo donde se celebra el Año Jubilar Permanente. Es un privilegio que comparte con Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y Santo Toribio de Liébana. A partir de el año 2003 se celebrará cada siete años y otorgará indulgencia plenaria a los peregrinos que acudan a Caravaca. Más tarde, su culto se extenderá por Europa y América Latina.

    En 1981 y 1996 se le concedió la celebración del Año Jubilar, el primero con motivo del 750 aniversario de la aparición de la Vera Cruz, continuando una tradición que comenzó en el año 1300, cuando Bonifacio VIII celebró el primer Año Jubilar en Roma.

    Cuenta la tradición que las tierras caravaqueñas habían sido conquistadas por el sayid almohade de Valencia Abuceyt, quien el 3 de mayo de 1232 interrogó a uno de sus prisioneros, un sacerdote llamado Ginés Pérez Chirinos. Le preguntó cuál era su cometido, a lo que éste respondió ¿decir misa?. Su respuesta suscitó la curiosidad del sayid, quien mandó traer todo lo necesario para realizar la demostración del acto litúrgico. Al poco de comenzar, Chirinos observó que faltaba un crucifijo sin el que no podía continuar. En ese momento, por la ventana del salón, aparecieron dos ángeles que portaban la Vera Cruz, y la depositaron en el altar. Ante la milagrosa aparición, según la tradición, el sayid y sus súbditos se convirtieron al cristianismo. Desde entonces, han sido diversas las órdenes religiosas que se han encargado de custodiar la Vera Cruz.

    • Autor: Ignacio Sanchez Navarro.